

El diagnóstico primero. Siempre.
No prescribimos arquitectura sin medir primero. Cada compromiso comienza con un diagnóstico estructurado, facturado por separado, que define el alcance real antes de cualquier recomendación.






Cuatro fases. Resultados documentados.
01 — Diagnóstico de arquitectura
Relevamos su stack actual, dependencias ocultas y deuda técnica acumulada. El entregable es un mapa de riesgo con prioridades ordenadas por impacto en el P&L, no por complejidad técnica.
02 — Estrategia derivada del negocio
La hoja de ruta tecnológica se construye desde sus restricciones presupuestarias y objetivos operativos. Ninguna recomendación se sustenta en tendencias del ecosistema de proveedores.
03 — Implementación con runbooks
El software que construimos llega a producción con SLAs definidos, runbooks completos y sin dependencias de un solo ingeniero. Los sistemas heredados permanecen operativos durante toda la transición.
Entregables concretos, sin ambigüedad
Auditoría de arquitectura
Entrega de software
Estrategia tecnológica
Mapa de dependencias, inventario de deuda técnica y ranking de riesgos por impacto operativo. Entregado en PDF estructurado con evidencia trazable.
Código documentado, cobertura de pruebas verificable, runbooks de operación y SLAs firmados. Sin dependencias críticas de persona única en ningún componente.
Hoja de ruta a tres años derivada de sus restricciones de P&L. Cada iniciativa lleva estimado de costo, esfuerzo y métrica de éxito antes de aprobarse.
Sesenta minutos estructurados para saber si trabajamos juntos.
La consulta inicial no es una presentación comercial. Es una sesión de diagnóstico acotada donde ambas partes evalúan el ajuste antes de cualquier compromiso.
